Diario al Día, Santiago- Un hombre de 83 años denunció un asalto en su residencia rural, donde varios individuos habrían utilizado una compra simulada de animales como estrategia inicial.
El relato describe que al menos tres personas participaron en el hecho, identificadas como Manuel José, Pedro Luis, conocido como “El Poli”, y otro colaborador no mencionado.
Según la declaración, dos de ellos llegaron solicitando adquirir “un par de chivos”, lo que generó confianza en la víctima y permitió el acceso inicial.
El adulto mayor accedió a mostrar los animales y acompañó a los visitantes, sin percibir señales de riesgo durante ese primer contacto aparentemente comercial.

Tras completar la supuesta negociación, regresaron a la vivienda, momento en el que la víctima permanecía sola, lo que facilitó la ejecución del hecho.
Al ingresar, uno de los individuos lo sujetó por la espalda y el cuello, lanzándolo al suelo mediante una acción descrita como “de estrallada”.
Durante la agresión, recibió golpes con un arma de fuego en el hombro y en la mano izquierda, generándole molestias persistentes, especialmente al intentar descansar.

Posteriormente, fue arrastrado hacia una habitación, donde experimentó una disminución de su conciencia situacional mientras los agresores exigían dinero disponible.
Mientras era retenido, otro participante recorrió la vivienda en busca de efectivo y objetos de valor, lo que evidencia coordinación entre los involucrados.
La víctima indicó no tener grandes cantidades de dinero, aunque los agresores continuaron con la presión física para obtener información o pertenencias.
Finalmente, fue inmovilizado con una cuerda descrita como “soga negra de goma”, permaneciendo atado durante un tiempo no precisado antes de ser liberado.
Los responsables sustrajeron entre 2,000 y 3,000 pesos en efectivo, además de documentos personales y un teléfono móvil, antes de retirarse del lugar.
El afectado señaló que reconoció a dos de los implicados, quienes serían conocidos dentro del entorno comunitario donde ocurrió el incidente.
De acuerdo con versiones recogidas, los sospechosos habrían sido detenidos, aunque existe preocupación por una posible liberación que genera inquietud en la comunidad.
El caso refleja una situación recurrente en zonas rurales, donde adultos mayores pueden ser blanco de hechos similares aprovechando relaciones previas o cercanía social.