Diario al Día, Distrito Nacional- En seguimiento al caso de la bebé Ruth Angélica Mota Martínez, hallada sin vida en una cañada del sector Los Girasoles, la madre de la menor rompió el silencio tras el arresto de Rosi Alfredo Mota Almonte, conocido como “Locón Brake”.
La madre, identificada como Keila Martínez, reveló que fue el propio padre quien solicitó que le llevaran a la niña, contactando primero a su hermano Braily para que se la trasladara, alegando que quería compartir tiempo con ella y que su madre la visitaría.

Según relató Keila, la abuela paterna permaneció con los niños varios días, pero partió hacia San Francisco de Macorís el lunes, dejando a la menor al cuidado exclusivo del padre junto a sus dos hijos mayores, de 11 y 12 años.
El martes, cuando Keila intentaba mandar a buscar a la niña, comenzó a recibir llamadas de familiares que le informaban que Ruth Angélica había desaparecido. Según narró, una prima le indicó: “La niña no aparece, la niña se le perdió a Freddy.”
La madre llegó al sector Los Girasoles alrededor del mediodía y habló con su hija mayor, quien le indicó que el padre se había acostado con la bebé sobre el pecho mientras los hermanos mayores dormían, siendo ese el último momento en que vieron a la menor con vida.
Keila admitió tener conocimiento de que el padre consumía sustancias y que durante la rela ción existió maltrato físico hacia ella, pero señaló que él nunca había sido violento con los hijos. Indicó que los dos hijos mayores vivían con el padre por razones escolares.

Mientras familiares buscaban a la niña en los alrededores y revisaban cámaras de seguridad, la menor fue localizada cerca de la vivienda, dentro de una mochila sumergida en la cañada. “La habían encontrado cerca, cerca de la casa, no estaba ni tan lejos, estaba cerca, metida en una vaina, en un bulto”, relató entre lágrimas.
La madre rechazó las críticas recibidas en redes sociales: “Yo no soy una mala madre como me tienen en las redes, yo siempre estuve con mis hijos, siempre estaba ahí.”

El detenido Rosi Alfredo Mota Almonte permanece bajo custodia mientras el Ministerio Público avanza en la formalización del expediente judicial, en un caso que continúa generando indignación y exigencias de justicia en la comunidad.