INTERNACIONAL – Diario al Día, México- Una investigación en desarrollo genera debate público tras conocerse detalles sobre el fallecimiento de una exreina de belleza y actuaciones posteriores dentro del entorno familiar.
La información difundida indica que Carolina Flores, exreina de belleza, permaneció sin signos vitales durante varias horas en un hecho ocurrido el 15 de abril en Ciudad de México.

Según los reportes recientes, durante ese mismo periodo, su bebé de ocho meses continuó siendo alimentado en el mismo espacio, lo que ha generado amplia reacción pública.
De acuerdo con los datos disponibles, Alejandro, esposo de la víctima, habría esperado aproximadamente 24 horas antes de notificar a las autoridades competentes sobre lo sucedido.
Este retraso en la notificación se ha considerado un elemento relevante en el desarrollo del caso y en la percepción de los hechos por parte de distintos sectores.

El propio hombre declaró que permitió que el menor continuara alimentándose del pecho materno, al considerar que era su única fuente inmediata de sustento disponible.
Especialistas han señalado que esta decisión podría implicar riesgos en términos sanitarios y emocionales, generando cuestionamientos sobre el manejo de la situación durante ese periodo.

Las declaraciones ofrecidas por el esposo han provocado una discusión en redes sociales, donde usuarios y profesionales de la salud analizan posibles efectos en el desarrollo del niño.

En el mismo contexto, se indicó que el fallecimiento de Carolina Flores habría ocurrido en un hecho atribuido presuntamente a Erika Guadalupe Herrera Coriant, madre de Alejandro, de 63 años, es decir, suegra de la difunta.

Este señalamiento ha ampliado el alcance de la investigación hacia el entorno familiar cercano, incorporando nuevos elementos y líneas de indagación por parte de las autoridades.
Según el testimonio de la madre de la fallecida, el esposo habría grabado videos con instrucciones sobre el cuidado del bebé, material actualmente bajo revisión oficial.

Asimismo, se indicó que el retraso en la notificación habría facilitado que la persona señalada, identificada también como Erika Herrera, abandonara el lugar.
Esta circunstancia mantiene activa su búsqueda por parte de los organismos encargados, que continúan desarrollando operativos para su localización.

En medio de la controversia, el esposo expresó públicamente: “soy un excelente padre y esposo; hice lo que creí mejor para nuestra familia”.

Las autoridades continúan recopilando evidencias y testimonios relacionados con el caso, incluyendo material audiovisual y versiones ofrecidas por los involucrados directos.
